Para
poder explicar la importancia de los audiolibros, primero debemos enfocarnos en
el contexto: Actualmente enfrentamos una nueva realidad que se enfila
directamente a los hogares más humildes como a los grupos sociales en general: la
velocidad con la que todo está sucediendo.
Acá
se combina la política, seguridad, tecnología, salud, arte y espectáculos, eventos
sociales, deportivos, culturales y demás, que pareciera que nos empujasen a su
ritmo.
Y
hay que sumarle los factores económico y de preparación, ambos presentes en
cada casa, que van limitando la interacción social y acortando las
posibilidades de un aprendizaje, esparcimiento y compartir de intereses que
realmente sea edificante.
Eso
de estar viendo videos, jugar videojuegos o ver TV puede ser bueno para
instantes de ocio, pero un hogar amerita ser el epicentro de la educación y, ya
que hay que ir al mismo ritmo veloz del mundo de hoy, pues una alternativa
edificante para mantenerse creativos, informados y a la par del saber humano
desde el principio del todo, son los audiolibros.
El mismo valor de la lectura tradicional
El
resultado al escuchar audiolibro es similar a leerlo: aviva la
imaginación, estimula el entendimiento, solaza los sentidos y quita las excusas
a cualquier miembro de la familia de no leer o no formarse. La modernidad,
organización, descripción, narración y demás ítems que nutren a los textos
llevados en audio, resultan un regocijo que despabila e insta a querer más.
La
educación nace en el hogar y, toda metodología que permita aligerar las cargas,
no limite de origen ni invite a forjarse límites y que pueda ser disfrutada a
la par de otras actividades en individual o disfrutarla en familia para luego
discutirla y conjugarla correctamente con el criterio propio y grupal, termina
siendo una manera instructiva correcta y acorde a los hogares modernos.
Desarrollo cognitivo y educativo en cada miembro del núcleo familiar
Escuchar
narraciones complejas ayuda a identificar matices de voz, ironías y estructuras
gramaticales que a veces se pierden en la lectura silenciosa (no es para
demeritar, lo decimos para abrir nuevas y fecundas oportunidades).
Los
audiolibros exponen a los oyentes a palabras nuevas y términos técnicos en su
contexto de pronunciación correcto, o como se dice en el argot educativo “creándoles
ruido”, que obligue a investigar sus significados, retroalimentando su manera
de saber y aplicar.
Ventajosamente,
la democratización de la Internet permite que haya webs de las cuales descarga
un audiolibro gratis (y/o varios); por eso los padres no tienen escollos para
encontrar catálogos apropiados para los niños y que éstos logren escuchar
historias incluso mientras siguen el texto físico o realizan dibujos o
representaciones, lo que refuerza la asociación entre sonidos y letras.
En
la actualidad, los psicólogos y terapeutas recomiendan el uso de los
audiolibros como una herramienta invaluable para las personas con dislexia o
TDAH, ya que les permite disfrutar equilibradamente de la literatura universal sin
la barrera de la decodificación visual.
Para
todos los miembros del hogar hay títulos entre los sitios de descarga de
audiolibros tipo audiolibro.net, obteniendo equilibradamente los mismos
parabienes como la reducción del estrés, ayuda ante déficit o fatiga visual;
permite el muy nutrido y creciente estímulo de la imaginación, donde el cerebro
se ve obligado a crear sus propios escenarios y rostros.
Y,
como una ventaja que aplica tanto para las personas que viven solitarias, las
que se la pasan encerradas en un cubículo, están en su vehículo o deben estar
en un campus o lugar con pocas personas con las cuales convivir, los
audiolibros fungen como idóneos gestores de la soledad. Tan sólo tomen en
cuenta que la voz humana que narra y describe es cercana y afable con sus
intereses y necesidades, por lo cual proporciona una sensación de compañía y
cercanía.
Por lo tanto, los audiolibros son la alternativa correcta
No
vamos a demeritar el valor de los portales de video o streaming o la TV;
tampoco de los textos oficiales y mucho menos de los libros en general. Lo que
queremos es que se aproveche más el corto tiempo para el ocio y la convivencia
familiar que existe, especialmente cuando cada miembro debe salir a cumplir sus
actividades para ser solventes, sociales o formarse.
Y,
por décadas y más ahora con el apoyo de la Internet, el gigantesco repositorio
gratuito de títulos que poseen los audiolibros se transforman en la manera
diligente de brindarle alternativas modernas y útiles a los hijos, poder
tomarse su tiempo para el mejoramiento personal como padres, acelerar los
procesos de aprendizaje en los adolescentes y ayudar a los adultos mayores a
tener compañía auditiva que les reconforte mientras el resto de la familia hace
sus cosas y vuelve a casa a compartir con ellos.

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