El Mosquero en la Boca
Una familia de 8 hermanos, sin padre, tenían a su madre enferma y sólo uno de ellos -el mayor-, se quedó a cuidarla en los últimos años de su vida y corriendo con todos los gastos, ya que sus hermanos se colocaron intencionalmente al margen. Al fallecer, en pleno entierro, los siete hermanos realengos le dijeron al mayor que él no se podía quedar con la casa ni el galpón, que debía venderlos y darles su parte, “sí no quería amanecer con el mosquero en la boca”. Lo que él hizo porque la amenaza de su propia sangre, era cierta. Casos como este se han repetido por generaciones, con varios o un hijo que cree tener mayor necesidad y potestad sobre sus hermanos y se endeuda contando con la muerte de sus padres para -supuestamente- pagar sus deudas. Ocurre en cualquier estrato social, no es propio de la riqueza o la pobreza. Hasta los hijos únicos que hacen de su vida un desastre, embargan, engañan, hipotecan o claman a sus padres que se despeguen de sus bienes materiales para pagar deu...